Drones y la transportación automatizada

Un día, miras ese libro favorito en Amazon que tanto has esperado por meses. Inmediatamente, haces la tan ansiada compra con tu tarjeta de crédito. En las opciones de envío, y contando con que habías esperado tanto por él, pones que te hagan llegar vía un drone en menos de 3 horas, digamos. Tu libro lo envía un vehículo no tripulado similar a un mini-helicóptero que llega al patio de tu casa, dejándote el paquete para que simplemente lo recojas cuando quieras. 

Así Amazon visualizaba en un video publicado a finales del 2013, el cómo funcionaría su sistema de paquetería automatizado con drones, si lo implementase en la realidad. En ese momento, lo que era un sistema que apenas se utilizaba con fines bélicos y de destrucción masiva, se convertiría en uso comercial: desde logística, hasta enviar comida a lugares remotos inaccesibles.

Los vehículos aéreos no tripulados -así es su nombre técnico- ya son una realidad, que hace apenas unos 4 o 5 años, estaba en las mentes de ingenieros y científicos que buscaban la modalidad de automatizar procesos como el transporte de objetos, al resto de la gente. Hoy en día ya los drones se utilizan hasta como soporte para grabar conciertos vía aérea o que no se utilice un piloto para llegar a una zona remota donde un avión no pueda aterrizar.

La dominicana que fabrica drones

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Y en ese momento, hace un lustro, una dominicana pensaba en paralelo cómo mover objetos de una forma inteligente. La emprendedora y abogada Paola Santana fue parte del programa de la NASA “Singularity University” donde en el 2011 dio inicio a uno de sus sueños: crear nuevos sistemas con el potencial de cambiar al mundo. En esta ocasión, creando una red de transporte automática llamada Matternet.

“Lo que estamos creando es una red autónoma de transporte que puede mover materia de la misma manera en que el Internet mueve información. Estamos en un cambio de paradigma en cuanto al uso y forma en que se transporta materia a nivel global”, expone una Paola que se encuentra actualmente a 5,500 kilómetros de Santo Domingo, en el núcleo de Silicon Valley, junto a empresas de tecnología como Apple, Google y Facebook.

Junto a su socio, Andreas Raptopoulos, crearon el primer concepto para utilizar drones como forma de transporte en ese entonces. “Somos los pioneros en el uso de drones para transporte. Hace 2 años atrás, esta idea no era validada por las grandes empresas como hoy en día. Las empresas nos decían que era una modalidad costosa y poco eficiente. Pero los drones pueden convertirse en los vehículos del futuro que permitan niveles masivos de transporte, en pequeñas cantidades, de manera muy eficiente”, comenta.

Son los gobiernos y empresas como Amazon los que están más interesados en su uso comercial a escala masiva. Recientemente, Paola ha experimentado con traer drones a República Dominicana y Haití. Afirmó que el gobierno dominicano está interesado en implementar redes de drones para acciones diversas, como vehículos de soporte en caso de emergencia. “Construir 2 kilómetros de carretera cuesta US$1 millón de dólares según el Banco Mundial. Con US$ 1 millón de dólares Matternet puede conectar un área de aproximadamente 150 kms2. La diferencia abismal entre conectar 2kms o 150kms2 nos permitió darnos cuenta del potencial de esta tecnología”, explica.

Lo lamentable es que el tema de los drones actualmente esté fuertemente ligado con su uso bélico. Desde años, varias gestiones del gobierno estadounidense han usado drones como herramienta de guerra o para fines de inteligencia. Pero Paola entiende que el uso comercial de esta tecnología redefinirá el concepto que las personas tienen de la misma a la fecha. “Nosotros estamos redefiniendo la forma en que las personas van a interactuar con estos robots. Estamos creando la tecnología, los productos y la experiencia que le permitirán al consumidor comprar uno de estos robots, asignarle tareas, e interactuar con ellos. En un futuro cercano, tener uno de estos robots será tan natural como tener una laptop o smartphone”, explica Paola.

De momento, el debate en regularizar las operaciones de drones a nivel comercial sigue en constante conversación en países como Estados Unidos. Diputados y congresistas han advertido el que se debe de regularizar el acceso para permitir que los vehículos áreas no tripulados puedan transitar sin violentar leyes de espacio aéreo. “Son variables que pueden afectar significativamente el cómo los drones se utilizarán de modo masivo, a nivel industrial y de consumidor”.

En cuanto al uso en Latinoamérica, aunque somos una región en donde la tecnología se consume, y no necesariamente se construye, aún queda camino por recorrer. Aún así, países como el nuestro tienen la oportunidad de ver el desarrollo de esta tecnología y emular o crear nuevas necesidades a partir del contexto local. “Es una oportunidad única la que podemos implementar”, dice una Paola que no deja de enfatizar que los drones sí pueden cambiar la forma en que vivimos en este planeta.

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